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Ganchillera feminista

Si en algo he pasado largas horas durante este año especialito y poco amigo de las reuniones sociales, ha sido en ganchillar y leer. Y diría que he leído más de lo que he ganchillado.

Y si hay un tema con el que me he obsesionado especialmente este año, ha sido el feminismo.

Mis primeras lecturas feministas

Hasta este año no había leído gran cosa sobre teoría feminista. El primer libro que leí sobre feminismo fue «Teoría King Kong« de Virginie Despentes (todas tenemos un pasado). Si bien ahora no considero este libro como una buena referencia sobre teoría feminista, sino más bien un panfleto neoliberalista (que afirma que es más importante respetar la libertad de la mujer que decide vender su cuerpo que luchar contra la explotación sexual), creo que su lectura es interesante para tener una referencia de feminismo liberal.

El segundo libro que leí sobre feminismo fue «Mala feminista» de Roxane Gay, que nos invita a reflexionar sobre esas contradicciones que nos hacen sentir culpables como feministas. Se puede ir depilada y vestida de rosa y seguir siendo buena feminista, aunque la depilación femenina y el vestuario rosa sean estereotipos de género con los que el feminismo abolicionista pretende acabar. Este puede ser un debate muy largo. ¿Está bien si me depilo porque quiero y me gusta verme depilada, y no por lo que digan los demás?  ¿Acaso no influye en esa libertad para elegir depilarme el hecho de que prácticamente todas las mujeres de mi alrededor vayan siempre con las piernas suaves y sin un pelo y no esté acostumbrada a ver mujeres con piernas peludas?¿Soy realmente libre al elegir depilarme?

Es importante no castigarse por seguir los roles de género con los que nos han educado desde pequeñas, pero también es importante saber identificarlos.

Feminismo - Primeras lecturas

Feminismo – Primeras lecturas

Aprendiendo feminismo

Hasta hace poco mi idea del feminismo era más bien liberal. Era de las que pensaban «si hay mujeres que eligen libremente prostituirse, habrá que regularizar la prostitución». Ahora me echo las manos a la cabeza ante tal afirmacion. Para empezar, habría que estudiar ese «libremente», si se trata de una elección realmente libre, o si las alternativas y el contexto de cada una han tenido una influencia pesada a la hora de elegir cómo ganarse la vida. Por otro lado, la elección individual de cada una no valida una práctica de explotación sexual. Citando a Ana De Miguel, que uno acepte «libremente» cobrar un sueldo por debajo del salario mínimo («libremente» pero por necesidad, porque no le queda otra alternativa) no debería ser un argumento para reducir el sueldo mínimo legal.

No me quiero enrollar con este tema porque daría para un post muy largo, me limitaré a recomendar dos libros que he leído este año y que me han abierto los ojos de manera brutal ante el debate de la prostitución y la libre elección.

  • Debate prostitución: 18 voces abolicionistas

  • Neoliberalismo sexual: El mito de la libre elecciónAna De Miguel

Empecé a informarme más sobre el feminismo a raíz de escuchar podcast de Barbijaputa, Radiojaputa. A poco que seas feminista seguro que has escuchado hablar de ella, sobretodo si vives en España, pero si no la conoces aún, te recomiendo muchísimo su podcast. Durante el confinamiento además leí su libro «Machismo: 8 pasos para quitartelo de encima» y empecé a tener un poco más claras las cosas. Aunque no es el que más me ha aportado sobre feminismo de los que he leído este año, puede ser un buen libro para empezar.

También durante el confinamiento me lancé con una lectura que tenía pendiente desde hacía meses, esta vez en francés (vivo en Bélgica y muchos de los libros que compro en las librerías locales sólo los encuentro en francés). En este caso un libro dirigido especialmente a hombres, «Petite guide du femminisme pour les hommes» de Jérémy Patinier. Si bien estoy convencida de que el feminismo existe por y para las mujeres, no está de más que ellos también se informen de lo que es en realidad y de cómo pueden apoyarnos, así que no viene mal que existan este tipo de libros. Sigo intentando convencer a mi novio francófono de que lo lea, pero no es muy amigo de los libros :S.

Otros libros con los que me animé este año fueron «Vindicación de los derechos de la mujer» de Mary Wollstonecraft, un clásico de la teoría feminista, y «Feminismo en el mundo global» de la imprescindible Amelia Valcárcel.

Pero no sólo he leído teoría feminista, también he leído novelas y otro tipo de ensayos no explítamente feministas, pero sí con esta perspectiva. Y sobre todo, me he centrado en libros escritos por mujeres. No porque crea que los hombres no escriben buenos libros, pero ellos ya tienen suficiente visibilidad y parece que los títulos buenos escritos por mujeres siguen siendo la excepción, cuando en realidad hay muchísimas autoras geniales por descubrir.

Lecturas feministas 2020

Lecturas feministas 2020

No soy una experta de la teoría feminista, todavía estoy aprendiendo, pero ahora entiendo que hay un único feminismo posible, el que va a la raíz de la opresión que nos afecta a todas las mujeres y no se queda en la superficie y la libre interpretación individualista de cada mujer.

Como amante de los libros que soy los voy acumulando, y tengo ya en casa más libros pendientes de leer de los que podría leer en todo el año 2021, pero los libros y los ovillos son mi punto débil consumista.

Lecturas feministas en Francés

Lecturas feministas en Francés

Lecturas feministas pendientes

Lecturas feministas pendientes

Crochet feminista

El ganchillo o crochet es para mí una de esas contradicciones feministas de las que hablaba Roxane Gay, porque es una actividad socialmente asociada a las mujeres. Pocos hombres conozco que tejan o hagan ganchillo. Desde luego a ninguno en persona, aunque en el mundo de las redes sociales hay unos cuantos ¡y muy buenos por cierto!

No aprendí a hacer ganchillo en el colegio con ninguna asignatura tipo «labores del hogar», tampoco me enseñó mi madre ni mi abuela (a mi madre lo del ganchillo no le tira). Aprendí a ganchillar pasados los 30 años y con videos de youtube porque me llamaba la atención, siempre me han gustado las manualidades. Podría decir que no se me impuso como estereotipo sexista. Sin embargo, me pregunto si me habría iniciado en el mundo ganchillero si hubiese sido un hombre, si el hecho de no tener referentes masculinos en el mundo de las agujas y los ovillos habría hecho que tejer se me presentase como una actividad tediosa y nada atractiva. Nunca lo sabré.

Este año ha sido para mí una revelación del feminismo. Debo agradecérselo en parte a una amiga y compañera feminista en Bélgica con la que he tenido largas charlas sobre el tema. Y se lo agradezco haciéndole un regalo con lo más valioso que le puedo ofrecer, un trabajo hecho a mano. Para ella he tejido un estuche feminista que espero le sea práctico y útil.

Estuche Feminista

Estuche Feminista

Y quiero agradeceros a las que habéis llegado hasta aquí y os habéis tragado mi discurso feminista, compartiendo con vosotras el gráfico que he utilizado para tejerlo.

Gráfico RadFem

Gráfico Feminista

Para hacer el estuche de la foto, he trabajado en punto bajo en espiral (las dos caras del estuche son iguales, hay que repetir el gráfico dos veces). Un truqui para que el dibujo quede centrado y no se vaya torciendo es tomar sólo la hebra trasera al hacer el punto bajo.

Espero que si te animas a tejerlo me enseñes el resultado, y si lo compartes en redes sociales me etiquetes para que pueda verlo :D.

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